Condición galante - Baltasar de Gracián




131. Condición galante.
Las almas también tienen su gracia, una gallardía de espíritu. Con sus actos galantes queda muy airoso un corazón. No ocurre en todos los casos, porque supone un ánimo elevado. Su primer objeto es hablar bien del enemigo y obrar mejor. Su mayor lucimiento se da al tiempo de la venganza; no la evita, sino que la aprovecha con ventaja al convertirla, cuando más vencido está el enemigo, en una generosidad inesperada. También se da en la política y es lo más estimado de la razón de estado. Nunca hace ostentación de los triunfos, porque de nada alardea; y cuando los consigue merecidamente, los disimula con naturalidad.